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#AlbaSudDivulga | Turismo Responsable

13-09-2022

¿Qué significaría realmente un turismo sostenible para Nueva Zelanda? Preguntémosle al río.

Jason Paul Mika & Regina Scheyvens

Reproducimos un artículo publicado en The Conversation sobre cómo la filosofía maorí podría ayudar a pensar un nuevo turismo sostenible a partir del estudio de caso en las Islas Cook, Nueva Zelanda. 


Crédito Fotografía: Crédito Fotografía: Jason Pratt. Imagen de Flickr.

El entusiasmo de los operadores turísticos y administración de las Islas Cook, Nueva Zelanda, derivado del levantamiento de la cuarentena en los viajes fue comprensible, ya que el impacto de la pandemia en la economía del país insular ha sido enorme y los efectos perdurarán en el tiempo.

A pesar de ello, después de la noticia, una organización medioambiental local advirtió de los riesgos de volver a un turismo de grandes dimensiones. La zona de la laguna de Muri, muy popular, ya ha sido contaminada. Asimismo otros lugares sagrados como el puerto de Avana, conocido según una leyenda maorí por ser el punto de partida de las siete canoas que navegaron hacia Aotearoa, denominación maorí para Nueva Zelanda, hace 700 años, también han notado esta presión.

A su vez, al otro lado del mundo, también hubo un movimiento para salvar Venecia de las amenazas prepandémicas ante el exceso de turismo y de los cruceros. También en Aotearoa, la gente se ha puesto a pensar si es viable volver al turismo de siempre.

El iwi (pueblo) de Thourangi Ngti Wahio en Whakarewarewa, ciudad de Rotorua, se ha planteado seriamente si permitir la reanudación del turismo en el pueblo preguntándose qué beneficios reciben de esta actividad. Al parecer, en todas partes el debate será cómo gestionar el turismo en la era post-COVID.

No hay vuelta al turismo de masas

Con la reanudación de los vuelos regulares entre Aotearoa y Australia, la cuestión del turismo de grandes dimensiones y su impacto medioambiental está ahora en primer plano. El Comisario Parlamentario de Medio Ambiente ha abogado por aprovechar la interrupción causada por la pandemia de COVID-19 para transformar la industria turística local.

Esto se basaría en que la industria se responsabilizara de sus costes medioambientales y en que las comunidades locales, los mana whenua, participaran en la toma de decisiones, haciéndose eco de otros llamamientos para recalibrar el turismo dentro de unos "límites sostenibles".

Pocas personas defenderían la vuelta a las prácticas no sostenibles, pero ¿qué significa esto realmente? ¿Y a quién podemos recurrir para encontrar soluciones?

Escuchar las voces indígenas

Sostenemos que las filosofías indígenas de la empresa y la economía tienen el potencial de proporcionar esas respuestas si somos lo suficientemente audaces como para permitir que estas voces sean escuchadas.

En la filosofía maorí, las personas y el medio ambiente son parientes. Como tales, dependen unos de otros para su bienestar. En consecuencia, algunas de las voces que debemos escuchar son las de Papatnuku (la madre Tierra) y sus elementos, los ríos, las montañas y los mares.

¿Qué hay más natural que querer conversar con tus parientes en momentos de dificultad o alegría? Esto puede ser un concepto extraño para muchos, pero la práctica maorí de la karakia (encantamiento) consiste esencialmente en comunicarse con los elementos naturales como si fueran familiares.

De hecho, estas ideas ya han encontrado su expresión en las operaciones turísticas maoríes en el río Whanganui. Te Awa Tupua, un ancestro de la población maorí del río, ha sido reconocido como persona de derecho a través de un acuerdo de agravios en virtud del Te Tiriti, Tratado de Waitangi, entre el iwi de Whanganui y la Corona.

Preguntar al río

Aunque relativamente novedosa, la concesión de la personalidad jurídica al Parque Nacional de Te Urewera en 2014 y al rio Te Awa Tupua en 2017, promulga una idea fundamental indígena: que todas las cosas, humanas y no humanas, están interrelacionadas. Por ejemplo, para la iwi de Te Awa Tupua, este sentido de unidad se plasma en el dicho tribal: Ko au te awa, ko te awa ko au - Yo soy el río y el río soy yo.

Tal vez los que quieran conversar sobre cómo podría ser el turismo sostenible podrían empezar preguntando al río. No se trata de una sugerencia caprichosa, Te Awa Tupua ha recibido un rostro humano a través de Te Pou Tupua, un papel único desempeñado por dos personas designadas para hablar en nombre del río y defender el sistema de valores propio Tupua te Kawa, la ley natural y el río.

Bajo crecimiento, alta calidad

Nuestra investigación ha puesto de manifiesto las tensiones sociales y ecológicas entre las ideas convencionales de la industria y las actitudes de los operadores turísticos maoríes respecto al crecimiento comercial. Así, las empresas turísticas maoríes fácilmente optarán por un menor crecimiento en favor del bienestar medioambiental y comunitario.

Por ejemplo, una empresa de navegación maorí renunció a las excursiones que superaban su máximo diario para ayudar a minimizar la huella medioambiental de su actividad en el awa (río) y sus alrededores. Preferían centrarse en la calidad de la experiencia, no en la cantidad de visitantes.

Otro operador maorí priorizó dar oportunidades laborales a la población local para que aprovecharan sus conocimientos culturales y profundizaran en su conexión con el awa. “Creo que la mayor aspiración es que mis hijos conozcan y se identifiquen con el río”, reflexionaba el propietario

Del mismo modo, una experiencia turística basada en el marae (centro comunitario), ha evitado atender a autobuses llenos de visitantes en favor de grupos más pequeños. Los relatos tribales del awa se unen a los debates sobre el cambio climático, todo ello en un espacio culturalmente único que permite reflexionar sobre la conexión humana con el río Te Awa Tupua.

El turismo y el Tratado

Estos ejemplos de turismo maorí demuestran que hay otras formas de pensar más allá de la vuelta a la antigua normalidad basada en promover el crecimiento a expensas del medio ambiente y las comunidades locales. Dado el impacto de la COVID-19, la industria turística no puede ignorar el potencial innovador de las visiones del mundo maoríes.

Un modelo de turismo sostenible también debe reconocer el propósito esencial de los acuerdos en virtud de tratados como los acordados en Whanganui: permitir a la gente vivir una buena vida en coexistencia pacífica entre sí y con la tierra para siempre. En la práctica, esto significa que existe marco indígena propio para debatir y construir un turismo sostenible. Sólo tenemos que pedir a los ríos, a las montañas y a los mares –nuestros antepasados– que nos orienten sobre lo que significa este desarrollo turístico para las generaciones venideras.

 

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en The Conversation y editado por Jo Adetunji el 7 de junio de 2021. Para consultar el artículo original acceder aquí

 

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