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Artículo de Opinión | Turismo Responsable | España

06-07-2015

Empleo turístico, una mirada desenfocada

Gonzalo Fuentes | CCOO

España lidera por primera vez el ranking mundial de competitividad turística que elabora el Foro Económico Mundial, sin embargo las condiciones de empleo en el turismo son cada vez más precarias, aunque el Informe no lo destaque.

Desde CCOO valoramos positivamente que España lidere, por primera vez, el ranking mundial de competitividad turística que elabora el Foro Económico Mundial, que analiza la industria turística de 141 países de todo el mundo, basándose en cuatro bloques: riqueza, recursos culturales y naturales infraestructuras y adaptación de los hábitos de consumo digitales. Pero el índice de competitividad no mide la productividad real de los países. Así, en 2011 teníamos la posición octava en competitividad según los criterios del Foro Económico y, sin embargo, éramos el segundo país del mundo por ingresos turísticos, por detrás de EEUU. Según el estudio, España obtiene un 5,31 sobre 7, la mejor calificación de entre los 141 países analizados. Tras España, los diez países del mundo en los que sus economías están más preparadas para el turismo, por este orden, son: Francia, Alemania, Estados Unidos, Suiza, Australia, Italia, Japón y Canadá.

Este organismo dedica este año especial interés en señalar la necesidad de que los países se adapten a las nuevas tendencias del turismo. Advierte: "muchos países aún deben hacer más para enfrentarse a los retos pendientes del sector de viajes y turismo, lo que incluye las políticas de visado, una mejor promoción del patrimonio cultural, la protección del medio ambiente y el desarrollo de las tecnologías de información y comunicación (TIC). Esto a su vez podría impulsar el crecimiento económico y la creación de puestos de trabajo”.

El informe subraya la necesidad de que las economías se adapten rápido a los servicios y el marketing online, mientras Internet en el móvil define cada vez más cómo los viajeros seleccionan, planifican y evalúan sus viajes. Recuerda, además, el potencial económico de las actividades turísticas: aportan ya casi una décima parte del PIB mundial, y creció a un promedio del 3,4% anual durante los últimos cuatro años, frente al 2,3% de la economía mundial. Indica la capacidad de recuperación del sector a las crisis económicas. En los próximos cinco años, el crecimiento del sector podría acelerarse al 5,2% por año, de acuerdo con el Consejo Mundial de Viajes y Turismo.

Entre las diez primeras posiciones mundiales de competitividad turística, seis están ocupadas por países europeos. Todos los países líderes destacan por sus infraestructuras, las condiciones de salud e higiene de sus establecimientos, y el grado elevado de apertura internacional. "De los grandes países emergentes, China (puesto 17) y Brasil (puesto 28) están entre las 30 primeras posiciones", destaca el Foro.

Posición por bloques

De entre los cuatro grandes bloques analizados en cada país para obtener la nota media, en el que mejor calificación recibe España es en el área referente a "infraestructuras", donde suma 5,68 puntos, la segunda mejor calificación mundial. Le sigue el bloque de "recursos culturales y naturales", donde obtiene un 5,64, la cuarta mejor nota del mundo, sobre todo gracias al subapartado cultural. En este punto concreto obtiene el primer puesto mundial, que valora que los países tengan lugares declarados patrimonio de la humanidad, bienes intangibles de interés, instalaciones deportivas, turismo de negocios o una buena adaptación al entorno digital, por ejemplo, con respuesta a la demanda de información online sobre turismo.

En el apartado de "entorno favorable", que hace referencia a aspectos como la facilidad para hacer negocios o el mercado laboral, España pierde muchas posiciones: obtiene un 5,31 sobre 7, lo que la coloca en el puesto 35 del mundo. Lastran este bloque, principalmente, sus malos resultados sobre productividad vinculada a los salarios en el turismo. Ocupa el puesto 125 de 141, en un apartado liderado por Hong Kong. La falta de flexibilidad del mercado laboral también sale mal parada, en el puesto 113 según el informe.

Finalmente, en el apartado sobre "Políticas de viajes y turismo", España saca un 4,66, la nota más baja de sus clasificaciones por bloque, pero buena en comparación con el resto de países, lo que permite colocarse en la octava posición internacional. En realidad pierde puntos por un aspecto concreto: en competitividad en precios aparece en el puesto 105 de 141. En este aspecto destinos como Egipto, Indonesia, Malasia o Túnez son las más aventajadas.

Valoración del mercado laboral

De las áreas que se analizan, lógicamente las relacionadas con el mercado laboral aparecen como las de más baja puntuación, como la productividad vinculada a los salarios de turismo o la falta de flexibilidad al mercado laboral. Ello es así porque hablamos de un país con derechos laborales, que se compara con otros donde estos apenas existen en la práctica. Efectivamente en Hong Kong existe más flexibilidad laboral y en Egipto menos costes salariales, pero de ahí no se deduce que puedan superar a España en productividad real porque hay que medir el conjunto de los factores y no estos aislados uno a uno.

Es más, desde CCOO creemos que España debiera suspender en materia laboral no porque lo que dice el informe de falta de flexibilidad laboral y elevados costes salariales,  sino por todo lo contrario, ya que, desde nuestro punto de vista, lo que hay es un abuso en la flexibilidad y bajos salarios, a pesar del esfuerzo sindical. En realidad la industria turística española está creando empleo por debajo del crecimiento real del turismo y dicho empleo es precario, temporal, parcial y de bajos salarios, además de tener un alto porcentaje de prácticas fraudulentas, que enmascaran largas jornadas con contrato a tiempo parcial.

Desde CCOO denunciamos que el poco empleo que se está creando es a costa de destruir empleo estable, de calidad y a tiempo completo, sustituyéndose éste por uno precario y sin derechos.El Gobierno de Mariano Rajoy sigue maquillando las estadísticas de forma torticera, ya que los trabajadores contratados a tiempo parcial, en el mejor de los casos, están dados de alta a la Seguridad Social entre dos y cuatro horas, y a efectos  estadísticos cuentan como si estuvieran trabajando a tiempo completo. Desde que la reforma laboral desreguló el trabajo a tiempo parcial, este tipo de contrato se ha convertido en una fuente de fraude, ya que aunque formalmente son parciales, en la práctica se convierten en jornadas de 8 ó 10 horas.

Otra fuente de fraude, que busca aumentar la "flexibilidad", son los trabajadores autónomos, que son obligados a darse de alta en este régimen por los empresarios, para que ellos se paguen la cuota de la Seguridad Social, lo que denominamos "falsos autónomos".

En realidad, el empleo creado en el régimen general ha sido porque se ha destruido empleo fijo a tiempo completo; es decir, empleo estable y con derechos está siendo sustituido por empleos precarios, gracias a la reforma laboral que impuso el Gobierno del PP hace tres años y que tantos estragos está haciendo en el sector hotelero, que ya de por sí estaba a la cola en cuanto a empleo estable y con derechos. A todo ello tenemos que sumarle la subcontratación de parte de los servicios en subsectores de hoteles, como el departamento de camareros y camareras de pisos, con el objetivo de precarizar más el empleo, y no  aplicar los convenios sectoriales para rebajar más aún los salarios.

Según los datos de la EPA, del empleo que se está creando durante este período de tiempo, el 72,86%de los contratos ha sido temporal,y, de ellos, la mitad a tiempo parcial. Tan solo un 27,14% de los contratos realizados han sido mediante la modalidad de indefinidos.

Un panorama desolador

En la práctica, esto supone que las personas que acceden al mercado laboral lo hacen de una forma precaria y sin apenas derechos, lo que se viene denominando trabajadorespobres, personas que aunque consiguen un trabajo, debido a sus condiciones laborales y bajos salarios, no les permiten tener satisfechas sus más elementales necesidades.

No se trata de que España sea el país más competitivo del mundo. Ya somos quizá la primera potencia turística y estratégicamente para que pueda seguir siéndolo en el futuro, debemos invertir en recursos humanos, tanto como lo hacemos en infraestructura, en nuevas tecnologías y en conservación del patrimonio cultural, y no dejarnos llevar por cantos de sirenas sobre salarios altos y falta de flexibilidad en comparación con situaciones tercermundistas.

En definitiva, nuestro reto es hacer del turismo un motor de nuestra economía, que sirva de palanca  para el cambio hacia un nuevo modelo productivo, que ponga la economía al servicio de las personas, en condiciones de igualdad, derechos, bienestar y sostenibilidad ambiental.

 

Gonzalo Fuentes es Secretario Federal de Política Institucional de la Federación de Servicios de CCOO.