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Nota informativa | Turismo Responsable

18-12-2013

Documentales sobre la cara oculta del turismo

Ivan Murray | Alba Sud

Bajo el título Tourism and the Truth la periodista británica Stacey Dooley realizó durante el año 2013 tres documentales para la cadena de televisión BBC sobre los efectos negativos del turismo en diferentes destinos: Tailandia, Kenya y Magaluf (en Mallorca).


Crédito Fotografía: Stacey Dooley

La prestigiosa cadena de televisión británica BBC ha emitido una serie de documentales en los que se expone de manera cruda la cara oculta del turismo, sin escenarios de cartón piedra ni actores secundarios. La serie bajo el título Tourism and the Truth ("Turismo y la verdad") ha sido realizada por la joven periodista Stacey Dooley bajo un formato algo sensacionalista, con un estilo periodístico en el que la periodista aparece como protagonista del documental.

El primer documental de la serie analiza el turismo en uno de los destinos exóticos preferidos por los británicos: Tailandia.

La periodista se pregunta como es posible que les resulte tan barato a los británicos pasar unas vacaciones en el paraíso asiático y para ello entra a trabajar en un hotel en Phuket donde vive en carne propia la explotación laboral a la que se ven sometidos los trabajadores de la hotelería y las precarias condiciones de vida de la clase trabajadora. Y eso que no deja de ser una joven que procede del mundo privilegiado.

En un segundo documental Dooley se desplaza a uno de los países africanos que está despuntando en el negocio turístico, con la oferta de turismo de lujo en safaris y también en resorts de sol y playa: Kenya.

La periodista empieza su periplo en un lujoso resort de la costa y desde allí investiga las contradicciones sociales que se manifiestan en el espacio, al observar como más allá del resort emerge toda una realidad que nada tiene que ver con el paraíso turístico. La comunidad local aparece así como simple mano de obra barata, pero aquellos beneficios que se dice que genera el turismo para nada se desparraman sobre los habitantes de la zona. En este documental además se puede contemplar los conflictos socioecológicos asociados con la industria turística, especialmente por la apropiación del agua por parte de los negocios turísticos y la repentina “sed” de la población local que se queda sin acceso a ese recurso. Finalmente, Dooley penetra en los lados más polémicos de “fascinante” mundo de los safaris y como ese “turismo de calidad” incide sobre la población, convertida en parte de ese “parque temático turístico”.

Finalmente, el tercer documental analiza la situación de una de las principales turísticas de Mallorca, uno de los principales destinos turísticos del mundo: Magalluf.



Esta zona turística es una de las predilectas por parte de los jóvenes británicos que acuden en masa para disfrutar del alcohol barato y la borrachera permanente. A pesar de los comas etíliticos, peleas, robos, violaciones, muertes por accidente al practicar el “puenting”, Magalluf sigue siendo una mina turística de primer orden. Dooley acudió a ese “paraíso” del desenfreno para vivir en carne propia la temporada turística alta, dejándonos un valioso testimonio de una de las “caras ocultadas” de la historia de éxito del turismo en Mallorca.

No es de extrañar que desde el poder se respondiera virulentamente contra el documental de la BBC, aludiendo que lo que perseguía el documental era desprestigiar uno de los destinos turísticos más importantes de todo el mundo. El ayuntamiento de Calviá, donde se encuentra la zona de Magalluf y gobernado por el Partido Popular, presentó una queja formal a la BBC y los empresarios se quejaron de la “mala imagen” que se transmitía. Lo que preocupa fundamentalmente a las élites es la imagen, pero de nuevo en este documental tampoco se ven ni escenarios de cartón-piedra ni actores, se trata simplemente de la cruda realidad. Eso sí, una realidad que no interesa que se vea ni conozca, lo único que interesa es el dinero que allí se genera. Tal como dijo el emperador romano Vespasiano a su hijo Tito, al aplicar un impuesto sobre el uso de las letrinas: “pecunia non olet”.

 

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