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Artículo de Opinión | Turismo Responsable

21-08-2019

Turistas de voluntariado, ¿cuáles son sus motivaciones?

Marta Salvador | Alba Sud

El fenómeno del turismo de voluntariado o volunturismo vive un momento de alta popularidad, no solo por el aumento del nombre de turistas y organizaciones, sino también por la repercusión mediática que ha tenido en los últimos años.


Crédito Fotografía: Helena Lopes. Fuente: www.pexels.com

Noticias como Turismo de voluntariado: ¿es tu viaje altruista o ineficaz? del diario The National Student cuestionan la finalidad de estas experiencias que tienen lugar en los llamados países del Tercer Mundo. Otras como Cómo tomarse un año sabático y que no se convierta en un año perdido, publicada por El País, incluyen el turismo de voluntariado como una de las opciones que muchos jóvenes escogen antes de entrar en la universidad, cuando aprovechan para viajar y hacer voluntariado. Además, periódicos como The Telegraph, han hecho publicaciones sobre las mejores empresas con las que realizar turismo de voluntariado. Por otro lado, La Vanguardiapublicó una noticia informando que en algunos países como Tailandia, Camboya o Filipinas existe el turismo sexual y muchos voluntarios utilizan sus estancias en orfanatos para aprovecharse de los niños y niñas.

A la vez, han aparecido ciertos escándalos como el de la organización Yes We Help, la cual fomentaba viajes de voluntariado entre la gente joven a destinaciones como Ghana o Sri Lanka, mayoritariamente a través de redes sociales como Instagram. No obstante, los voluntarios se sintieron estafados al no encontrar ningún tipo de planificación del voluntariado y vivir episodios de amenazas por parte de las autoridades de estos países.

Además de este creciente interés mediático, investigadores y académicos han empezado a analizar con profundidad las motivaciones reales de los turistas, dentro de un debate donde la ética y las dinámicas generadas son muy presentes (Salvador, 2019).

¿Quiénes son y qué motivaciones tienen los turistas de voluntariado?

Los turistas de voluntariado se caracterizan por ser habitantes del Norte Global (mayoritariamente de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia y otros países del norte de Europa) que realizan un voluntariado en países del Sud Global (Sud o Sud-este de Asia, África, Centro o Sud de América). Gran parte son jóvenes y estudiantes con edades comprendidas entre los 16 y los 22 años, aunque a veces llegan hasta los 60. No obstante, también hay un tipo de voluntarios que corresponden a profesionales del sector turístico, los cuales realizan voluntariado como representantes de su empresa.

La mayoría de autores que han investigado el campo del volunturismo señalan que una de las motivaciones principales de los voluntarios es poder contribuir y ayudar a la población local (Coghlan, 2008; Daldeniz, 2010; Guiney, 2018; Mc Gloin & Georgeou, 2016; Olsen et al., 2018; Schneller & Coburn, 2018; Sin, 2009), lo que muchos investigadores llaman como “give back”, siendo así un sentimiento de deuda del turista verso la comunidad anfitriona que visita.

No obstante, otros académicos han hecho referencia a motivaciones que no solo se relacionan con el deseo altruista de ayudar a los “otros”, personas más pobres que ellos y que viven en países subdesarrollados, sino que están ligados a beneficios personales e intrínsecos. En este sentido se pueden diferenciar seis grandes aspectos.

En primer lugar, motivaciones relacionadas con el deseo de crecer, mejorar y desarrollarse personalmente. Es por eso que muchos turistas hacen voluntariado para poder obtener nuevas habilidades de comunicación y de relación, trabajo en equipo, empatía y/o conocimientos relacionados con el destino, las personas que habitan y su cultura, así como las tareas que se llevan a cabo durante el voluntariado. Los turistas también están motivados por ganar experiencia personal por el hecho de vivir en un lugar nuevo, con gente desconocida, en una cultura con hábitos y estilos de vida diferentes, etc., además de conseguir un crecimiento personal y hacer autorreflexión de lo que viven, sienten o ven durante esta experiencia. Esta última motivación se relaciona con la de hacer voluntariado por “self-interest” y “self-gratification”, traducido como el interés y la gratificación personal de los turistas.

Voluntario en una clase de niños sud-africanos. Autor: Assia Bouabellou Fuente: https://www.pexels.com/es-es/

Algunos de los voluntarios están motivados por “make a difference” al mundo, entendido como el hecho de causar algún cambio o sentirse importantes llevando a cabo una actividad significativa. Es por eso que utilizan el turismo de voluntariado como una estrategia personal y un estilo de vida determinado. Otros voluntarios ven esta experiencia como un reto y quieren ponerse a prueba para comprobar si son capaces de disfrutarla o si es un desafío tan grande que no pueden conseguirlo. Otra de las motivaciones es el hecho de promover la unión familiar entre los miembros que participan de esta experiencia. Finalmente, los profesionales de turismo y las empresas que trabajan en este sector están motivados por obtener beneficios personales tales como posicionamiento en la empresa o el sector, establecer nuevos contactos o relaciones, satisfacción personal, etc.

En segundo lugar, se encuentran las motivaciones relacionadas con el deseo de romper con la rutina habitual del día a día en el país de origen del voluntario. Algunos turistas buscan la posibilidad de escapar de un trabajo o carrera profesional que los frustraba y deciden hacer un voluntariado para profundizar en un nuevo sector. Otros también buscan tener un espacio para escapar de la vida diaria y encuentran que el turismo de voluntariado contempla la posibilidad de estar el tiempo suficiente o necesario en un contexto totalmente diferente al habitual, que les permite desconectar y tener nuevas experiencias. Este último hecho (tener nuevas experiencias) es otra motivación de los voluntarios, ya que les permite vivir nuevas realidades, con personas y lugares diferentes a los habituales.

Otra motivación viene dada por no saber qué hacer en la vida y escoger el turismo de voluntariado como opción delante de una falta de alternativas. Esto les sucede a muchos estudiantes cuando acaban la educación obligatoria y aún no saben qué carrera estudiar y deciden hacer voluntariado para no quedarse en casa sin hacer nada. A la vez, los turistas también quieren pasárselo bien, disfrutar del viaje y del voluntariado como una experiencia divertida, ilusionante y enriquecedora.

En tercer lugar, aparecen las motivaciones relacionadas con aspectos de la carrera profesional de los turistas y su futuro laboral. Por un lado, quieren mejorar el currículum, adquiriendo nuevas habilidades y experiencias que les sirvan para obtener lugares de trabajo o mejorar en su labor. Por el otro, los voluntarios desean avanzar en su carrera profesional y ganar experiencia laboral en el ámbito internacional.

El hecho de encontrarse personas con quien poder establecer nuevas relaciones es otra razón para realizar turismo de voluntariado. Los participantes están motivados por conocer gente que comparte intereses similares a los suyos y hacer nuevas amistades; contactar con profesionales de turismo y/o comunidades, estableciendo redes de contactos para sus intereses; y desarrollar relaciones personales con los anfitriones de las destinaciones para hacer más auténtica su experiencia y entender mejor el contexto local donde se lleva a cabo el voluntariado.

Las motivaciones relacionadas con la tipología de viaje conforman el quinto tema. El turismo de voluntariado se concibe como una manera más cómoda y barata de viajar, así como una oportunidad de viajar en grupo de forma organizada, convirtiéndose en un factor de motivación de los turistas. Estos, también creen que el turismo de voluntariado les ofrece la posibilidad de llevar a cabo voluntariado de larga durada y con más dedicación que en su propio país o comunidad. Finalmente, los voluntarios están motivados por vivir un estilo de vida de “vacaciones” que les permita alargar el viaje que habían empezado como “backpackers” y continuarlo como turistas de voluntariado.

En el sexto y último tema dentro de las motivaciones de los turistas se encuentran las relacionadas con el destino del voluntariado, ya que algunos turistas escogen el voluntariado guiados por su deseo de viajar a un lugar exótico y desconocido. Otros tienen la voluntad de contribuir a la reducción de la pobreza a la cual se asocian ideas románticas de escenarios donde relacionarse con habitantes locales, observar la cultura extranjera y los bellos paisajes. Es necesario destacar que estas imágenes románticas suelen ser creadas por las propias organizaciones de turismo de voluntariado o por los propios turistas de ideas preconcebidas del Norte Global.

Ilustración. Backpacker. Fuente: https://www.pexels.com/es-es/

Otra de las motivaciones es el hecho de estar más cerca de la naturaleza, ya que algunos proyectos de voluntariado se llevan a cabo en zonas rurales o están relacionados con la conservación del medioambiente y la mejora de prácticas sostenibles. Los turistas también están motivados porque tienen una relación personal con la destinación del voluntariado o la localización es conveniente para ellos ya que están cerca de casa. Finalmente, en el caso de los profesionales de turismo que hacen voluntariado, el hecho de preservar, restaurar y aumentar la sostenibilidad de un producto turístico se convierte en una de sus motivaciones principales.

De esta manera, habría que hacer una revisión de la definición de “turismo de voluntariado”, mayoritariamente entendido como aquel tipo de turismo donde sus participantes hacen voluntariado en comunidades locales como parte de su viaje. Por lo tanto, haría falta añadir que gran parte de la motivación de estos turistas viene dada por causas que hacen referencia al desarrollo personal y/o profesional, así como el tipo de viaje y/o destino y no solo a razones relacionadas con el altruismo.

El papel de las organizaciones de voluntariado

Tal y como se explica al principio de este artículo, el turismo de voluntariado ha crecido en popularidad durante los últimos años, y se encuentra cada vez más accesible para turistas en diferentes partes del mundo. Además, ha habido un incremento de organizaciones que promocionan, venden y organizan programas para enviar voluntarios a comunidades pobres del Tercer Mundo o Sud Global. Esta gran proliferación de organizaciones puede ser beneficiosa para las comunidades que realmente necesitan una ayuda externa porque sus condiciones de vida son extremas o tienen una carencia de recursos para sobrevivir. No obstante, es necesario alertar sobre el riesgo de mercantilización de estas experiencias ya que muchas de las organizaciones diseñan programas de voluntariado donde solo contemplan sus propios intereses. El objetivo principal de las organizaciones es, en la mayoría de casos, atraer a voluntarios y obtener un beneficio económico sin tener en cuenta las necesidades de los locales, los posibles impactos negativos a la comunidad anfitriona o las habilidades y conocimientos que tienen los turistas sobre el voluntariado. De esta manera, hace falta ser conscientes que los impactos del turismo de voluntariado pueden ser mucho más negativos que positivos.

Con tal de evitar que esto suceda, las organizaciones de voluntariado tienen que mejorar la participación e integración de la población local en el funcionamiento de los programas. Es por esto que hace falta potenciar el desarrollo de programas juntamente con la comunidad anfitriona, ya que en numerosas ocasiones los proyectos no reciben su apoyo, lo que puede afectar al trabajo final de los voluntarios y a su experiencia en general, porque se pueden producir malas relaciones entre anfitriones y turistas. También se tienen que tener en cuenta como prioridad las necesidades y los deseos de la comunidad local, ya que mayoritariamente se consideran insignificantes o se dejan en segundo plano, además de que algunos proyectos no acaban respondiendo a las expectativas y acciones planificadas. Finalmente, se necesita contemplar el hecho que las comunidades anfitrionas tengan el control del programa de voluntariado.

Por otro lado, las organizaciones tienen el reto de mejorar el diseño de los programas de voluntariado ajustándolos más a las características, expectativas y habilidades de los turistas. Una de las propuestas consiste en tomar consciencia de las diferencias entre voluntarios, sus motivaciones y las necesidades que quieren satisfacer durante sus vacaciones. Otra hace referencia al hecho de desarrollar expectativas apropiadas y realistas a los voluntarios sobre cómo es la destinación, qué harán, qué verán o posiblemente sentirán, etc. También ser recomienda tener una mayor comprensión del proceso de desarrollo y maduración de los participantes, los cuales mayoritariamente son adolescentes que están en un proceso de cambio y de planificación de estudios futuros y quieren tener una experiencia significativa y educativa. A la vez, se tendrían que establecer unos requisitos mínimos a los voluntarios respeto las habilidades necesarias para realizar las tareas en los proyectos. Además, las organizaciones anfitrionas deben ser conscientes de los estereotipos que tienen los turistas respecto de las comunidades anfitrionas y de la visión romántica de la pobreza.

Con tal de que los voluntarios vayan bien preparados, se recomienda proveerlos de asistencia y formaciones antes del viaje y así poder aumentar su conocimiento sobre el destino, explicarles cuál será su tarea como voluntarios, resolver dudas, etc. De esta manera, los voluntarios se sienten más preparados y obtienen toda la información previa a la experiencia. No obstante, estos encuentros deberían inducir al debate y reflexión de los voluntarios sobre sus motivaciones para realizar turismo de voluntariado, además de los impactos positivos o negativos que producirán en la comunidad local. También es muy interesante que las organizaciones puedan hacer un seguimiento durante la estancia de los turistas y, sobre todo, una reflexión final de la experiencia. Este último punto puede ser crucial para el futuro de estos participantes, para asegurar que estos sean capaces de valorar qué les ha aportado el voluntariado, cómo afrontan su vida una vez han vuelto a su país de origen y reflexionen sobre las motivaciones principales que los llevaron a vivir esta experiencia. 

Por último, las organizaciones deberían mejorar la gestión de los proyectos para fomentar los impactos positivos de intercambio y apreciación cultural y, a la vez, reducir los negativos. En primer lugar, con tal de disminuir los impactos negativos del sector, se necesita tener una mayor consciencia de estos de manera que los proyectos se desarrollen y se gestionen evitando que estos se produzcan. En segundo lugar, con el objetivo de fomentar los impactos positivos, se recomienda a las organizaciones facilitar el desarrollo de redes y oportunidades de intercambio entre los turistas de voluntariado y la comunidad. En tercer lugar, se propone comercializar los programas de voluntariado a diferentes países para atraer gente más diversa y aumentar el intercambio cultural. Finalmente, las organizaciones deberían ayudar a conseguir el objetivo del turismo de voluntariado de desarrollar una apreciación cultural y entendimiento de las comunidades, así como fomentar el aprendizaje transformativo y experiencial.

Todas estas recomendaciones de actuación para las organizaciones de voluntariado son claves para evitar la perversión y mercantilización del turismo de voluntariado. Además, aunque no es un tema muy explorado, estos organismos pueden jugar un papel importante en las motivaciones de los voluntarios por vivir esta experiencia y conducirlos a realizar un trabajo personal de valoración y reflexión verso todo lo que supone esta vivencia. No obstante, hay muchas ONGs con una larga trayectoria en el campo del volunturismo, las cuales pueden haber visto amenazada su tarea debido a la aparición de nuevas empresas o formas de asociaciones no tan claras que se han interesado por este nuevo nicho de negocio. Es por esto que hace falta reconocer su trabajo y esfuerzo diario por mantener el sentido original del turismo de voluntariado, donde voluntarios, comunidades locales y organizaciones deben trabajar conjuntamente en una misma dirección y con unos objetivos en común. 

 

Bibliografía:
Coghlan, A. (2008). Exploring the Role of Expedition Staff in Volunteer Tourism. International journal of Tourism Research (10), 183-191.
Daldeniz, B. & Hampton, M. (2010). Charity-based Voluntourism Versus “Lifestyle” Voluntourism: Evidence from Nicaragua and Malaysia. Working paper, 211.  
Guiney, T. (2018). “Hug-an-orphan vacations”: “Love” and emotion in orphanage tourism. Geographical Journal, 184(2), 125-137.
McGloin, C., & Georgeou, N. (2016). ‘Looks good on your CV’: The sociology of voluntourism recruitment in higher education. Journal of Sociology, 52(2), 403–417. 
Olsen, L. M., Vogt, C., & Andereck, K. (2018). Sustaining the common good: tourism professional motives to volunteer for the tourism industry. Tourism Recreation Research, 43(1), 68–81.
Salvador, M. (2019). Caracterización y debates sobre el turismo de voluntariado (Proyecto de Final de Grado). CETT-UB, Barcelona.
Schneller, A. J., & Coburn, S. (2018). For-profit environmental voluntourism in Costa Rica: teen volunteer, host community, and environmental outcomes. Journal of Sustainable Tourism, 26(5), 832–851.
Sin, H.L. (2009). Volunteer tourism – “Involve me and I will learn”?. Annals of Tourism Research, 36(3), 480-501.
Este artículo se publica en el marco del proyecto «Fortalecer el criterio de inclusividad en el turismo responsable: una respuesta a los retos de la Educación para la Justicia Global», ejecutado por Alba Sud con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona a través del Programa de Educación para la Justicia Global (convocatoria 2018).

 

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